sex friend

Cuando no tienes ganas de tener una relación seria pero no quieres eliminar las relaciones sexuales de tu vida, tienes dos opciones. O tienes encuentros esporádicos con uno y con otro, o te echas un sex friend. El amigo con derecho a roca. Sin sentimientos de por medio que puedan arruinar este acuerdo y sin las complicaciones de una relación de la que quieres huir. Lo que realmente estás buscando es un sex friend.

Aunque el término tener un hombre siempre dispuesto a prestarnos servicio para satisfacer nuestra libido no es nueva, hay que reconocer que antes se hablaba del tema con más libertad que hoy. Aunque no se le ponía nombre. En período de barbecho sentimental y, por ello, muy a menudo sexual, existen muchas maneras de manejar la situación. Algunas llevan mal esperar a que se les cruce otra rana que pueda convertirse en un encantador príncipe. Otras prefieren satisfacerse de vez en cuando gracias a un patito de caucho. Y por último las hay que no quieren pasar sin un verdadero contacto físico. Necesitan y ansían un auténtico cuerpo a cuerpo, y no quieren renunciar a un auténtico revolcón. Estas llaman al denominado sex friend, alguien que las conoce bien. Con quien disfrutar una buena sesión de sexo sin ataduras.

El sex friend no se selecciona por catálogo y tampoco se encarga por Internet. No se trata de un juguete, sino de un ser humano. Sin embargo es imprescindible respetar algunos criterios de selección con el fin de no equivocarse con la persona.

Preferentemente nos decantaremos por:

Un hombre con el que hayamos tenido relaciones sexuales satisfactorias previamente.

Puede ser un ex. Pero con la condición de que la ruptura haya sido digerida por las dos partes al 100%.

Nos debemos sentir a gusto con él. Tanto para intentar nuevas posiciones como para enseñarles las piernas un poco velludas entre dos sesiones de depilación.

Sobre todo que te de mucho morbo.

Si piensas que puedes tener un sex friend de manera inocente y sin preocupaciones por las consecuencias, estás equivocada. Hay reglas que debes respetar para no pasarlo mal.

No te debes enamorar. Debes ser clara desde el principio. Prohibe las salidas en pareja con él. No dudes en jubilar a tu persona de confianza en cuanto comiences una nueva relación con un nuevo hombre. Evidentemente, debes ser compresiva si él empieza una nueva relación.