gimnasia sexual

Practicar gimnasia sexual puede parecer poco romántico, pero en el amor, si el corazón es esencial, el cuerpo lo es más. Todo se hace por el placer. La gimnasia sexual puede ser fundamental para muchas mujeres. No sólo para mejorar la actividad sexual, sino para mejorar la salud. Es sencilla de practicar, pero no dudes en consultar con un fisioterapeuta si lo estimas oportuna. Recuerda, la puedes practicar sola o en pareja.

gimnasia sexual

gimnasia sexual

El objetivo de esta gimnasia se centra principalmente en fortalecer los músculo de la vagina y entrenar el suelo pélvico. Este trabajo favorece el orgasmo, aumenta las sensaciones durante el sexo y ayuda a solucionar los problemas de incontinencia.

Como hemos dicho, puedes practicar gimnasia sexual sola o en pareja. Si prefieres hacerla en tu intimidad, tienes la ventaja de poder hacerla donde y cuando quieras. Aprieta los músculos de tu vagina lo más fuerte que puedas durante cinco segundos. Después relaja los músculos y vuelve a empezar. Repite este gesto 10 o 15 veces seguidas, 4 o 5 veces a lo largo del día.

Si quieres realizar la gimnasia sexual en pareja, tendrás que pedirle a tu chico que sea paciente y colabore de forma activa. Durante la penetración, contrae los músculos de tu vagina alrededor de su pene. Repite varias ocasiones este movimiento, por lo menos 10 veces. Descansa y vuelve a comenzar.

La gimnasia sexual potencia el orgasmo. Cuando los músculos de la zona sexual están bien trabajados, la sensación de placer es mucho más intensa. Los ejercicios sexuales forman parte de la prescripción médica a los pacientes con problemas para alcanzar el orgasmo. Incluso las mujeres que no tienen problemas sexuales, con estos ejercicios se consigue controlar mejor y llegar antes. Cuando la mujer posee una excelente musculatura sexual, puede apretar la vagina más fácilmente alrededor del pene, con un sencillo movimiento muy suave para el hombre.

Cualquier momento es bueno para comenzar a practicar gimnasia sexual, pero existen algunos casos en los que ésta se vuelve particularmente necesaria. Después del parto, para recuperar una buena tonicidad y sensaciones de placer. Cuando existan problemas de incontinencia o falta de sensaciones.