fantasias sexuales

Durante mucho tiempo consideradas como tabú o incluso algo vergonzoso. A día de hoy las mujeres asumen mucho mejor sus fantasías sexuales. ¿La razón? Además de participar en el equilibrio psíquico, alimentan el deseo, intensifican el placer y son el vector para lograr una sexualidad más abierta y desarrollada. Las fantasías sexuales son representaciones imaginarias de los deseos conscientes o inconscientes. Nacen de la suma de nuestras vivencias y nuestra imaginación. Son un ejercicio mental personal que puede quedar exclusivamente en eso, o que bien se pueden intentar cumplir.

Las fantasías sexuales existen de muchos tipos y se pueden cumplir de muchas maneras diferentes. Algunas no van más allá de probar alguna postura nueva en la cama y otras, en cambio, son mucho más complejas y difíciles de alcanzar.

Todo el mundo tiene fantasías sexuales, a todas las edades, de manera consciente o inconsciente. Las mujeres tienen tantas como los hombres. La única diferencia de que ellos tienen menos pudor y suelen hablar con mucha más facilidad y naturalidad. Las fantasías son algo fascinante y completamente normal, y sirven para desconectar de los problemas cotidianos.

Las fantasías sexuales se encuentran en el límite entre el sueño y lo real, los impulsos y las prohibiciones. Como forma de escape, nos llevan al camino de la evasión. Además tienen un poder afrodisíaco. Existen dos tipos: Las creativas, que tienen como objetivo enriquecer una relación sexual y despertar el deseo. Las anheladas, que hacen referencia a cosas que te gustaría que pasaran.

Las fantasías sexuales aparecen durante el día o durante el acto sexual y se forman en función de la personalidad de cada uno. Entre las más evocadas entre mujeres se encuentran la de hacer el amor en un lugar desértico y salvaje o en público. También son recurrentes las que se tienen con na persona concreta, con las manos atadas o con juguetes eróticos.

Por su parte, las fantasías sexuales de los hombres están relacionadas principalmente con el acto sexual en sí, y además, se satisfacen con frecuencia.

Algunos especialistas opinan que las fantasías sexuales deben mantenerse en lo imaginario para estimular la libido. Sin duda alguna, la imaginación y la creatividad son muy importantes a la hora de crear una fantasía.