40

La monotonía, la vergüenza y la falta de confianza son a menudo, los peores enemigos del placer en las relaciones sexuales. Otras sin embargo, tiene que ver el hecho de pensar que ya somos mayores para ello. Deja de pensar en eso. Con ganas y con el compañero adecuado, el sexo puede ser muy placentero a partir de los 40. De hecho, una vez que pasas de los 40, puede serlo mejor que en tu más tierna juventud.

Tienes que variar en cuanto al tipo de prácticas que realizas y también cambiar de escenario. Muchas veces nos limitamos a la cama y no nos damos cuenta de que el morbo de practicar sexo en lugares diferente también aumenta el placer. Hacerlo en plena naturaleza, en otros lugares de la casa, o de nuevo en el coche, aumentará el morbo a la relación.  Para aumentar el placer no solo vale con esforzarse durante las relaciones sexuales. Autoexplorarse es fundamental a partir de los 40. Darse placer a uno o una misma es altamente recomendable. Está probado que la masturbación es buena para la salud física, sexual y emocional. Autoexplorarse sirve para saber exactamente dónde hay que poner hincapié a la hora de practicar sexo.

En los últimos tiempos se ha puesto muy de moda el slow sex, un concepto que viene a explicar  que, si se hace despacio, el placer en las relaciones aumenta. Y es que a partir de los 40 alcanzar el orgasmo no debe ser una prioridad. Con esa edad se busca más disfrutar a cada momento de lo que dure el encuentro sexual. Sin prisas, y por ello obtendrás más placer retrasando la eyaculación, alargando los preliminares y el coito. No tengáis prisas por desvestiros. Si quieres aumentar el placer debes hacer que sea más intenso. Enciende unas velas, pon algo de música, prepara una cena romántica. Y desvestiros poco a poco. Crear el ambiente adecuado antes de mantener relaciones también ayuda a aumentar la sensualidad y el placer.

Puede parecer una tontería, pero la complicidad y la confianza os quitará cualquier miedo. Estas cosas son las que entiendes mejor a partir de los 40. En mitad de los preliminares, a veces, es bueno parar un poco. También es importante hablar y contar qué es lo que te excita. Dónde quieres que te toque para hacerte disfrutar más en la cama.